DÓNDE INVERTIR LO GANADO
Las utilidades de las empresas mineras en el Perú fueron extraordinarias el año pasado, gracias a los precios internacionales de los metales. ¿Cómo deciden las compañías qué hacer con ellas?
"Al final, todas las decisiones que toman las empresas mineras respecto de su política de dividendos son de carácter financiero y no importa si los dueños son extranjeros o nacionales", nos dice el gerente de inversiones de una AFP, cuando le preguntamos qué hacen estas con sus utilidades.
"¿Tú crees que el señor Benavides va a invertir las utilidades de sus empresas explorando y buscando más proyectos aquí si piensa que ni siquiera existe la posibilidad de que se las expropien o nacionalicen? ¡Ni hablar! Yo mismo no lo haría (...) entregaría el íntegro de las utilidades en dividendos", agrega el ejecutivo, mientras sorbe el último trago de su limonada y nos recuerda que solo declarará a condición de mantener su anonimato, pues se trata de un tema harto controversial en plena contienda electoral.
Las ganancias que obtiene una empresa –no solo minera sino de cualquier otro rubro– pueden destinarse o a los accionistas en la forma de dividendos, o a ser reinvertidas para darle sostenibilidad en el tiempo al negocio.
Pero, ¿qué determina la política de entrega de dividendos de una empresa minera? Existen varios criterios que dependen de la vida útil del yacimiento (cuánto tiempo de vida le queda, pues las minas también mueren), de los precios internacionales de los minerales que produzca tal empresa minera en ese momento y la perspectiva de esos precios y de la coyuntura particular del país en que opera.
Si la empresa minera no reinvierte sus utilidades en explorar para encontrar más mineral y mejorar su tecnología para aminorar sus costos de producción y hacer crecer sus reservas (lo más caro de un proyecto minero), sus días están contados.
Pagar dividendos es bueno para los accionistas de corto plazo, pero no necesariamente para los de largo aliento. A la larga, los buenos resultados se traducirán indefectiblemente en mejores cotizaciones de las acciones de la empresa. Si uno retira los dividendos y los invierte, por ejemplo, en bonos del Tesoro de EE.UU., que tienen un rendimiento de 2%, claramente está cometiendo un error por el costo de oportunidad que ello puede implicar.
Fuente: El Comercio
